Tinder (Una Celestina Contemporánea)

Una Celestina contemporánea: Curriculum Vitae

Estaba convencido que todas las
mujeres nacían con un órgano independiente
especialmente diseñado para mentir

Hombres sin mujeres
Murakami

2. Curriculum Vitae

Algo más recuperado de mi susto anterior, luego de cambiar las fotos, reescribir el perfil en inglés y rezar para que mi siguiente cita quisiera conversar en lugar de colocar en un pedestal mis riñones, resulté charlando con una arquitecta con una maestría en Restauración.

Su perfil contenía las imágenes correctas: Un lugar que a primera vista no pude reconocer –más adelante aprendí que era Aghia Sophia en Turquía– Otra, disfrazada de diabla en baño de hotel y algunos retratos del rostro, evitando la deleznable cara de pato sin maquillaje. Dió la casualidad que teníamos una amiga en común – la hija de una artista plástica que vive a 5 cuadras de la nacional, actual estudiante de Diseño Gráfico con un gusto terrible para los hombres -.

Iniciamos las conversaciones por TINDER y eran un poco espaciadas, con lapsos de respuesta de un día; pero entre los “jajajaja”, “ok”, “emoji” de ella y mis oscuras referencias literarias, finalmente quedamos de vernos. Fue un aciago domingo a las 5 pm. A esa hora estoy pensando la planeación de la semana, pagando cuentas atrasadas por internet empijamado, luego de una jornada de arduo ejercicio físico. Su mensaje fue apocalíptico y mi celular despiadado.

¿Quiere salir? Debe estar YA a las 6 pm en XXXXX centro comercial, tengo ganas de ir a cine.

Miré mis bolsillos: No había dinero. Miré el reloj: Debía bañarme, afeitarme, tomar un taxi, recoger una plata prestada de mi mejor amigo en un extremo de la ciudad, subirlos a él y a mi ahijada de matrimonio al taxi, dejarlos en su casa, tomar transmilenio, seguir para el cine . . . ¡en un lapso de 45 minutos en una travesía jodoroswkiana por Pueblo Peñaloza usando Magic Bus! La casta de incontables plazos imposibles cumplidos y los coágulos producidos en la cabeza del San Antonio de posición invertida de mi mamá, con mi nombre en la base como una promesa de perpetuación de la especie me infundieron valor.

Puedo hacerlo, pensé. Contesté un “listo”.

Llegué con 10 minutos de antelación y tuve tiempo de comprar agua para esperarla. Con calma fingida y recuperando el aliento escribí en whatsapp: “Llegué. Estoy en la entrada del Centro Comercial XXXXX”. Miré un review en IMDB la película elegida. – Handmaiden del director 박찬욱Park Chan-Wook, su regreso triunfal – Una película excelente, coreana, nueva, y por antonomasia, una cita perfecta en una noche tranquila con suave brisa en un barrio con suficientes cafeterías para hacer quedar mal el centro de París.

Ella llegó.

No ví las señales venir . . .

Una conversación apacible, hasta que empezamos a hablar de libros y literatura. Cthulu, Crom, Baal, El logo del América de Cali . . . todos los demonios literarios, católicos, cientológicos y deidades de los más recónditos lugares se apoderaron de una hermosa profesional de pelo castaño con ojos cafés ensoñadores que no sobrepasa el 1.60. Me convertí en Mia Farrow asustada en The rosmery´s baby (- ¡sus ojos, que pasó con sus ojos !-) y en otras fantasías tétricas de mi atolondrada niñez donde sin razón aparente mutan de un apacible Gregorio Samsa a un monstruo inteligible.

Dicen que el verdadero miedo viene de adentro y se manifestó en su postura. Su voz también cambió. Mi cuerpo se tensó, ella giró su cabeza 360° y esperé el ataque. . .

Has leído a <<Inserte un danés de comienzos del S.XXI>> ? Es superinteresante.

  • Yo: No.
  • Y Murakami? -No.
  • Y Coelho? -No.
  • Y Osho? -No

Mi turno. . . Ha visto/leído a <<Inserte película francesa/alemana del nuevo ciclo alemán de finales del S. XVIII>> ? Es superinteresante

  • Ella: No.
  • Y Sábato? -No.
  • Y Huidobro? -No
  • Y Casalduero? -No. . .

Explosiones, gritos de guerra, desesperanza rampante de ver nuestras bancas alrededor achicharrarse ante el fuego inmisericorde del hongo nuclear. Comenzaron a volar esquirlas de ego. ¿Qué aerolínea es mejor, Copa o Taca? Hiciste la venia a la entrada del barrio chino en San Francisco? Porque la tradición cuenta que es de una imitación de las pagodas más importantes de Japón. . .

* * *

De un lado y del otro, nos interrumpimos bruscamente. Hasta que ella empezó a excretar monosílabos. “Si”, “No”. Obviamente intenté cambiar el tema, para reagrupar mis sentimientos pero el daño estaba hecho. Es raro vivir una cita como un examen de colegio al que se entra desprevenido y ni modo, nuestras semejanzas nos separaron irremediablemente. Prefiero las atrocidades fílmicas de Passolini a la frivolidad idiota del libro recomendado por la caterva insulsa de cuchos que ven televisión nacional y que pagan 70.000 pesos por un libro editorial Planeta, para desecharlo como un “regalazo” a sus amigos de apellidos repetidos. Son tan aburridos y predecibles que no van a golf, por que se ha vuelto popular.

Al terminar la película fuimos a su casa en taxi por que no era lejos. No tengo problema con la verga mental —una definición acuñada propia que significa el orgullo de las metas académicas que conquistamos. Siempre debemos tenerlas presentes— Lo terrible es: ahogar la razón del uso de una app como TINDER para evitar reconocer las propias soledades paralelas que nos compelen a encontrar nodos congruentes para pasar unas horas con un desconocido y tener una muestra amañada y pequeña de una posible relación. Incluso disfrutar un poco de las felices casualidades, que juntaron a un diseñador gráfico y una arquitecta para ver una película.

Existen maneras mucho más productivas de ventilar dolores ocultos, como prenderle fuego a un fajo de billetes o salir en búsqueda de un unicornio. Kraken lo resumió un par de siglos después. “Todo hombre es una historia”.

Cuando terminé mis cavilaciones en el cortísimo trayecto en taxi, abrí cortésmente la puerta del vehículo, mientras ella se dirigía al edificio y me daba el beso judaico y final de nuestra fallida cita. Luego saqué un PRINT SCREEN de su perfil y dí DELETE CONTACT e hice lo que siempre hago, luego de cualquier experiencia particularmente difícil.

Caminé muchísimo.

Y luego a leer. . .Hice caso y adelanté algunos autores. Sigue sin gustarme Murakami y en una horrible ironía me leí Hombre sin mujeres [2] . La primera década del siglo XXI es un refrito con faltas de ortografía de otras personas, muy falto de ideas. Las editoriales son el cáncer que asolan los libros. Un mal-trato directo al espíritu de Gaia por las montañas de basura impresas, y un golpe en el hígado a las neuronas de los compradores, si me permiten la lejana comparación.


[2] Hombres sin mujeres es una novelucha reciente de un japonés que no leyó a Borges, se copió a Hemingway y recicla el hijueputa estereotipo oriental de meterle cancioncitas de los sesentas a cualquier cosa. Si usted ha leído Andrés Caicedo, Kundera, Mario Mendoza. . . encontrará esos lugares comunes que producen arteriosclerosis mentales. Para completar el desastre, este señor destruye el recurso del Medias Res que caracterizó a Cortázar. Son 7 historieticas de algunos perdedores que no supieron lidiar con las mujeres y sus desengaños. En defensa del autor, no hablo japonés y es cortica. Así, como la profundidad mental de los adoradores de Coelho y las dueñas de los CD’s de Arjona que no saben usar un torrent.

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mm

#FF6600

Feliz dueño de un par de babuchas naranjas.

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