El color del barrio

El barrio. En pocas letras y pocas calles se contienen muchísimas disputas por habitarlo, por recorrerlo o por defenderlo. El lugar que debería ser el más familiar parece poner siempre en cuestión nuestro derecho de pertenencia al mismo. En el Bronx de los años sesenta era una cuestión de morir o matar. Un cóctel explosivo de tensiones raciales cobraba cada vez más vidas hasta que un pandillero llamado Benjy Meléndez se convence de hacer un esfuerzo por llevar la paz a su barrio. Es la historia que cuenta Ghetto Brothers: una leyenda del Bronx, un novela gráfica escrita por Julian Voloj fotógrafo alemán de origen colombiano e ilustrada por Claudia Ahlering.

Los Ghetto Brothers eran unos muchachos de origen puertorriqueño que en sus inicios era como cualquier otra pandilla: ritos de iniciación, parches en las chaquetas con sus emblemas y defensa de su territorio a como diera lugar. Pero todo cambió cuando se cruzó en su camino Joseph Mpa, un miembro de las Panteras Negras que sembró en Benjy la duda sobre quién era realmente el enemigo de su gente: ¿sus vecinos o un sistema opresor?

Con una renovada conciencia de clase convenció a su pandilla de dialogar con sus rivales. Mantuvieron la voluntad incluso cuando en una negociación fallida fue asesinado uno de sus miembros. Seguían organizando fiestas y reuniones a las que invitaban a pandillas rivales. Estas eran animadas en ocasiones por la banda de Benjy y sus amigos, una fusión curiosa con tintes funk, soul y salseros que derivó en la publicación de Power Fuerza, único disco de los Ghetto Brothers, en cuyas letras exploran amores juveniles, nostalgia por la tierra de sus padres y la alegría de la fiesta. A través de la música y el diálogo constante lograron reunir a los líderes de las pandillas en Hoe Avenue en 1971 y después de deliberar se selló una tregua entre sus líderes. Esto impulsó una dinámica vida artística en el Bronx, pues zonas y personas que estaban separadas por las fronteras invisibles del barrio comenzaron a tender puentes creativos impensados. Hay quienes dicen que ese fue el germen del que nació el hip hop. Incluso en la reunión de Hoe Avenue estuvo presente el afamado Afrika Bambaata, en ese momento casi un niño y miembro de la pandilla Black Spades.

La novela gráfica está ilustrada a la manera de una película de cine negro. Ahlering, pintora e ilustradora alemana, logra captar el ambiente decadente de la infraestructura del barrio haciendo un uso magistral del blanco y negro. Además tiene un cuidado especial a la hora de captar las expresiones de los personajes: sus esperanzas, sus dolores y los movimientos corporales son captados con trazos muy expresivos que hacen de la lectura de la novela gráfica una experiencia muy emotiva. Nos hace caer en cuenta los colores del barrio exceden los de una camiseta, los de una plaza o los de la piel que habitamos, son totalmente prescindibles. De lo que no se puede prescindir es de la voluntad de vivir dignamente.

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Daniel Ríomalo

Despertando al Rey Tinta. Viviendo en Buenos Aires

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